Diversión y seguridad.

Fun and safety.

La planificación

En una salida al monte se dan muchos factores que dan valor a las decisiones que se toman. Se me ocurren algunos: vestimenta adecuada, condiciones del terreno, estado de salud, si hace frío como si hace calor, sensibilidad a la radiación ultravioleta, los escarpado del terreno, los continuos cambios de pendiente, la precisión de la previsión del tiempo. Podría seguir. En lugar de relatar en una larga lista cada uno, destaco que la seguridad es la más importante. A mi juicio, distingo dos aspectos: la seguridad objetiva como la subjetiva, vamos … lo que me permite hacer la propuesta —por ejemplo desnivel, previsión del tiempo, equipo necesario—  y lo que creo que puedo realizar —por ejemplo: estado anímico percibido, estado de salud y percepción del riesgo asumido—.

Reconocer los propios límites.

La barrera que diferencia la seguridad objetiva a la subjetiva puede solaparse. La sola experiencia me permite distinguir con claridad ambos aspectos y posteriormente ponerlos en valor.
La frase “Al Pirineo se va a disfrutar” no me gusta la  frase ya que no hace referencia a los requisitos necesarios para la práctica del senderismo. A esta variante del montañismo acuden muchas personas bajo el paraguas de la repetida frase sin darse cuenta que los Pirineos no son un “parque temático”. La frase parece un nuevo tótem al que todos acuden para justificar cualquier tipo de decisión. No es igual el disfrute del montañero experimentado que el del veraneante, y en esto hago hincapié los aspectos sicológicos. La motivación personal es importante, ya que cualquier paraje de la montaña o una situación puede suponer una vuelta a un pasado agradable u olvidado. Bajo la expresión común disfruta mucho se esconde todo un mundo de percepciones sobre la actividad senderista que se va hacer, y que a fin de cuentas condicionan con la misma fuerza que las rampas de un camino o el calor del sol y cualquier otra dificultad real.
No me trago el mito en el que se ha convertido la manida frase “al pirineo se va ha disfrutar”. En ella se esconde cualquier sinrazón para justificar cualquier acción, aunque ello suponga, saltarse cualquier límite para la seguridad personal y ajena.
 

Lo más importante es volver.

Volver con historias cargadas de emociones con final feliz. En lugar de poner el énfasis en la predisposición una historia sin vivir. Pero hay que recordar a los caídos, que por motivos personales o ajenos, encontraron un final que ya no podrán compartir.

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